Empleadas domésticas nicas están organizadas en Costa Rica


El salario mínimo que percibe una empleada doméstica actualmente es de 139,500 colones mensuales, unos US$280 (poco más de C$6,400, pero la vida en Costa Rica es más cara)
Empleadas domésticas nicas están organizadas en Costa Rica
Trabajadoras domésticas en Costa Rica, recibiendo capacitación. La mayoría son nicaragüenses. ALONSO MEJÍA / END

A Costa Rica han emigrado, sobre todo en los últimos 25 años, miles de mujeres nicaragüenses buscando un empleo y un salario que no encontraron en Nicaragua. Casi todas vinieron siendo madres jóvenes, llenas de vitalidad, que cruzaron la frontera dejando a sus hijos al cuido de la abuela materna o de familiares cercanos.

El trabajo que más comúnmente buscaban y el que más se requería en este país para las mujeres era de empleadas domésticas, y en eso han laborado por tantos años para poder enviar cada quincena o cada mes parte de su salario a los hijos que no han podido ver crecer.

Esas esforzadas mujeres han logrado abrirse camino y adaptarse a una sociedad diferente y muchas veces hostil para ellas. Incluso, muchas han logrado traerse a sus hijos, y con su trabajo de empleadas domésticas les han dado estudios y los tienen a su lado.

En 1990 las empleadas domésticas en Costa Rica fundaron la Asociación de Trabajadoras Domésticas, Astradomes. Veinte mujeres lideradas por la costarricense Rosita Acosta buscaron mejorar sus condiciones de vida mediante la organización, capacitación y defensa de sus derechos como trabajadoras. Ahora, incluso, celebran el Día Nacional de la Empleada Doméstica el último sábado de marzo.

Una nicaragüense es secretaria de la asociación

María del Carmen Cruz, una nicaragüense de Santa Teresa, Carazo, ejerce el cargo de secretaria de la Junta Directiva de Astradomes, y recientemente fue elegida secretaria general de la Confederación Latinoamericana y del Caribe de Trabajadoras del Hogar, Conlactraho, que aglutina a representantes de 13 países de la región.

Cruz explica que Astradomes se formó en vista de la necesidad de que no había quién defendiera a las trabajadoras domésticas, sobre todo a las migrantes sin cédulas de residencia, obligadas por los patronos a trabajar hasta 16 horas diarias o más, bajo el pretexto de que si se quejaban “les echarían a Migración”.

“La Asociación luchó por muchos años para que se reconociera en el Código del Trabajo de Costa Rica la labor de las empleadas domésticas, que se les dignificara con un salario con sus respectivas prestaciones, y que la jornada laboral no excediera de las ocho horas reglamentadas por ley, como se estipulaba para los otros trabajadores”, dice.

“No es sino hasta después de 20 años, en 2009, que se reformó el Código del Trabajo, donde se menciona que las empleadas domésticas no deben trabajar más de ocho horas diarias, con 24 horas de descanso por semana, con las prestaciones de ley, y con un salario mínimo que tiene que revisarse cada seis meses.

Aunque muchos patronos y patronas no cumplan con estos reglamentos, son importantes porque las empleadas ya tienen una ley con qué defender sus derechos ante el Ministerio del Trabajo”, afirma.

Salario de una doméstica

El salario mínimo que percibe una empleada doméstica actualmente es de 139,500 colones mensuales, unos US$280 (poco más de C$6,400, pero la vida en Costa Rica es más cara). Tiene derecho al aguinaldo, vacaciones cada seis meses, incluyendo salario en especie de unos 70,000 colones por concepto de alimentación y alojamiento.

Dice María del Carmen Cruz que no hay un dato exacto del número de afiliadas que tiene la Asociación, por el flujo constante de muchas nicaragüenses que viajan a Nicaragua a visitar a sus familiares, donde a veces se quedan hasta por seis meses. Pero calcula que en esa constante hay al menos unas 2,000 afiliadas, no permanentes.

“Un 90% de nuestras afiliadas son nicaragüenses --asegura Cruz--, pero hay salvadoreñas, guatemaltecas, colombianas y dominicanas, entre otras, además de mujeres costarricenses.”

Defienden sus derechos

En Astradomes las trabajadoras reciben talleres de capacitación en derechos humanos y laborales, y asesoría legal para trabajadoras y empleadores. Las promotoras realizan labor de campo en comunidades como La Carpio, Alajuelita y otras, concienciando y brindando información a las migrantes.

También cuentan con una bolsa de empleo, reciben alfabetización y cursos de capacitación técnica en Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) para el buen uso del internet y de las redes sociales. Este mes abrirán cursos de inglés.

“Tenemos alianza con Cáritas de Costa Rica, que nos da capacitación los sábados en el Centro de Derechos Laborales de la Universidad La Salle. Además, sus abogados nos dan asesoría legal y acompañan a nuestras afiliadas a los juzgados cada vez que así lo requieran sus demandas laborales o de conciliación”, asegura Cruz.

Las afiliadas se capacitan, incluso, con personeros de Migración. Por ejemplo, el 10 de julio tienen una Mesa de Mujeres Migrantes, donde se capacitarán en la defensa de sus derechos, puesto que la mayoría de empleadas domésticas son migrantes. Ese día esperan la visita de Katia Rodríguez, Directora de Migración y Extranjería de Costa Rica.

Quejas frecuentes

Según Cruz, la mayoría de las quejas por las que las empleadas van al Ministerio del Trabajo se deben a que las patronas o patronos no les quieren pagar sus prestaciones, o les exigen más de ocho horas de trabajo, violentando lo que manda el Código del Trabajo. Pero también hay quejas de maltrato, de discriminación y de acoso sexual.

Por eso aconseja a las trabajadoras domésticas que se afilien a la Asociación. Allí, los sábados o domingos por la tarde las afiliadas se capacitan en cómo hacer uso de la ley ante posibles abusos de los empleadores.

Sin embargo, a muchas se les hace muy difícil porque trabajan toda la semana “con dormida adentro”, y los domingos los dedican a sus hijos. “Pero es importante que asistan, porque si no conocen sus derechos difícilmente van a poder defenderlos”, recomienda Cruz.

Además de capacitarse, estas mujeres organizan actividades culturales como las Purísimas, el Día de la Madre nicaragüense, y, por supuesto, el Día de la Empleada Doméstica, con presentaciones de grupos de baile folclóricos, y comida típica pinolera como el vaho, la carne asada o el vigorón.

Teléfonos en Costa Rica de ASTRADOMES: (00506) 2234-0749 y 2280-1646


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